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Primer trimestre de embarazo

Parte del diminuto blastocito esférico que anida en el revestimiento del útero se transforman en la placenta y las membranas fetales.

La placenta es el órgano a través del cual el ser en desarrollo se alimenta y recibe oxígeno del torrente circulatorio de la madre.

Los productos residuales del feto se filtran también por la placenta, Las membranas fetales, la interior o amnios y la exterior o corion, son dos sacos delgados de tejido que encierran el embrión o el feto.

En el momento de la implantación, el blastocito-embrión mide menos de un mm de diámetro, pero al término del primer trimestre, el feto alcanza los 9 cm de largo (tamaño parecido al de una pera grande).

Este descomunal ritmo de crecimiento corre parejo con una serie de complicadas pautas de formación de órganos que convierten a una masa indiferenciada de células en un ser de apariencia inequívocamente humana.

feto en el primer trimestre de embarazo

Al final del primer mes de embarazo, el embrión posee un tosco corazón y aparato digestivo, así como cerebro, médula y sistema nervioso incipientes.

En la cabeza (muy desarrollada) se perfilan los ojos, si bien aún no apuntan las facciones. En la quinta semana se aprecian las protuberancias de brazos y piernas, empieza a cobrar forma la parte posterior de la boca y se observan escotaduras en la zona que corresponde a las orejas.

Asimismo, se aprecia el cordón umbilical, órgano largo y flexible que contiene dos arterias y una vena y que se extiende desde la placenta hasta el ombligo del embrión.

Durante la sexta y la séptima semana se desarrollan y perfilan en mayor medida los ojos y las orejas, a la vez que empiezan a formarse los dientes y los músculos faciales. Aparecen formaciones óseas incipientes y el cuello se hace también visible.

En esta fase evolutiva los embriones masculinos presentan ya el tejido testicular, pero en el embrión femenino no ha empezado todavía la formación de los ovarios.

Previamente a este periodo es imposible distinguir un embrión masculino de otro femenino en función de sus singularidades anatómicas. A partir de las ocho semanas, el embrión presenta claramente delimitados las manos y los pies, al tiempo que se constituyen los vasos sanguíneos principales. En esta fase de la gestación, el embrión pesa alrededor de 1 gr y mide 3 cm de largo.

Durante el tercer mes continúa el crecimiento fetal y aparecen las uñas en manos y pies, los folículos pilosos y las pestañas. Las extremidades adquieren la debida proporción en relación con el resto del cuerpo, y se aprecian los genitales masculinos y femeninos.

Al final de la duodécima semana los principales órganos se han formado, aunque no todos están completos.

 

Síntomas del primer trimestre de embarazo

Los primeros meses del embarazo producen reacciones diversas en las futuras madres. Hay mujeres que parecen revitalizadas, radiantes y llenas de salud, incluso antes de saber que se hallan en estado de gravidez.

Otras, en cambio, presentan señales de fatiga, pérdida de apetito y sensación de apatía y pesadez. Lo corriente, sin embargo, es que el estado físico y mental de la gestante fluctúe a diario de manera impredecible.

El cansancio constituye un rasgo tan característico del primer trimestre de embarazo que se lo considera sin más un síntoma de la preñez.

Otro síntoma que se da con frecuencia son los vómitos o náuseas, que suelen aparecer poco más o menos a finales del primer mes.

La emesis gravídica o náuseas del embarazo, pueden presentarse a cualquier hora del día, y en la mayoría de los casos cede después de la decimosexta semana, aunque a partir de la duodécima semana puede que ya no sean tan molestas.

Sin embargo, en algunos casos los vómitos pueden ser excesivos, es lo que se conoce como hiperémesis gravídica, en cuyo caso la mujer pierde tanto líquido y sales minerales que incluso corre el riesgo de deshidratarse.

Las micciones más frecuentes de lo habitual, la defecación irregular, el aumento del tamaño y sensibilidad de los pechos, y el incremento del flujo vaginal son algunos de los cambios físicos que la gestante puede advertir durante el primer trimestre. No obstante, es posible que la mujer no experimente estas alteraciones durante estos meses.

Tener una falta no es señal segura de embarazo (la ausencia de periodo se da a veces por causa de estrés o enfermedad, entre otros agentes inductores) pero sume a la mujer en el desconcierto.

Para salir de la confusión puede hacerse un test de embarazo, bien acudiendo al médico, bien en un laboratorio de análisis o en un centro hospitalario; también tiene la posibilidad de adquirir en la farmacia un equipo casero para hacerse ella misma la prueba del embarazo.

Hasta hace unos años se llevaban a cabo pruebas biológicas para determinar el embarazo utilizando animales de laboratorio, como ranas, conejillos o ratones; pero eran procedimientos engorrosos, largos, caros y relativamente inexactos.

Cómo evitar las nauseas

A fin de aliviar las náuseas puede servir de ayuda a muchas embarazadas para aliviar las nauseas matutinas lo siguiente:

•     Evitar estar mucho tiempo sin comer nada. Una buena idea es llevar siempre en el bolso un zumo, así, si se desfallece, se tiene a mano un buen reconstituyente.

•     Tomar cinco o seis comidas ligeras a lo largo del día, en lugar de dos o tres más abundantes.

•     Mantener bajo el consumo de proteínas y aumentar en cambio el de hidratos de carbono.

•     Evitar las comidas fritas y los platos que contengan grasas.

•     Cocinar al vapor o hervir en vez de freír y asar, así se ahorran olores desagradables.

•     Beber líquidos abundantes para ayudar a neutralizar los ácidos estomacales y prevenir la                   deshidratación que podrían acarrear los vómitos.

•     Chupar un caramelo duro (chupa-chups, caramelos de limón y otros parecidos), puede                       ayudar a controlar la sensación de náusea.

•     Chupar trozos de hielo o helados de hielo (incluyendo los que una puede hacer en casa con     zumo de frutas natural), es una forma de minimizar este tipo de problemas.

•     Tomar un tentempié antes de irse a la cama para ayudar a aliviar las náuseas de la mañana              siguiente.

•     También sirve de consuelo saber que las náuseas significan que, hormonalmente, el                            embarazo va viento en popa.

El padre en el primer trimestre de embarazo

El padre suele relegarse a un discreto papel durante el embarazo, pero los sentimientos del esposo o del compañero repercuten también en la situación.

La primera reacción de un hombre al enterarse de que su mujer o compañera está preñada puede ser de júbilo, gozo, sorpresa, incertidumbre o preocupación.

Hasta que tenga tiempo de hacerse a la idea, quizás albergue sentimientos ambivalentes hacia su pareja. Puede inquietarse por el bienestar de la mujer y la salud del niño hasta que vea cómo empieza a abultarse la barriga de su pareja o sienta los movimientos del hijo en el seno materno. También puede ocurrir que sus temores tengan que ver con las responsabilidades suplementarias (económicas y emocionales) que el embarazo representa.

Algunos hombres experimentan náuseas de embarazo, al mismo tiempo que su compañera, lo que quizá sea una señal de desazón y de afán por compartir el episodio de la gestación. De hecho, en un estudio se comprobó que el 23 por ciento de un grupo de padres cuya esposa esperaba un hijo padecían un trastorno denominado síndrome de la incubación, que comporta síntomas físicos relacionados con el embarazo de la esposa y que no se explican por otras razones médicas.

Muchos hombres no saben a qué atenerse en lo tocante a los efectos de la relación sexual durante el embarazo, y creen que la mujer debe evitar cualquier ejercicio o movimiento vigoroso para que el feto no sufra daño.

Otros, no acaban de entender que la mujer tenga tanto sueño, y se inquietan en exceso, sobre todo si creen que ese estado aumentará progresivamente en los meses que aún faltan para dar a luz. Si la pareja tiene hijos y sabe ya a qué atenerse, lo más probable es que encare el embarazo con más despreocupación.

En los primeros meses del embarazo muchas parejas se sienten más afines, tanto en el plano físico como emocional. El embarazo es una oportunidad para acercarse aun más y compartir la experiencia; y esto sucede particularmente con motivo del primer embarazo, en el transcurso del cual suelen generarse grandes ilusiones.